Las actividades formativas están diseñadas, en función de las necesidades concretas de cada actuación, para ser realizadas en cualquiera de sus tres modalidades:
  • Presencial.
  • Semipresencial.
  • On-line.
 
Ventajas para la organización y los profesionales:
  • Adaptación a las necesidades profesionales y/o personales de los asistentes.
  • Permite que el alumno marque su ritmo de estudio.
  • Limita los desplazamientos.
  • Evita que el personal tenga que ausentarse de su puesto de trabajo.